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Emociones en la música

Emociones en la música

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M. Weintraub

En general, a lo largo de nuestra educación musical los músicos solemos recibir una gran cantidad de indicaciones de índole técnica, varios conceptos analíticos. Sin embargo, casi ninguno de índole emocional. Por eso hoy vamos a hablar de las emociones en la música.

Ahora bien ¿para qué comenzamos a estudiar música?

Cuando una persona (en general un niño/a pequeño) comienza a estudiar música suele ser porque se ha conmovido de alguna manera con el hecho musical y desea/necesita experimentar las emociones y vivencias que la música le despierta cada vez más y cada vez con mayor profundidad.

No hay otra cosa: El niño anhela la experiencia, la vivencia, la emoción.

Sin embargo ¿qué ocurre en las clases de instrumento que casi no se dispone de energía y tiempo para trabajar lo emocional de una obra? Luego de 10 o 15 años de estudio ¿cuánto tiempo de este estudio fue destinado a trabajar el aspecto técnico y cuánto a profundizar la conexión emocional con las obras que se han estudiado? ¿Dónde ha quedado aquel primer deseo/necesidad del niño que anhelaba conmoverse?

Creemos que si estudiamos exhaustivamente la técnica, lo emocional aparecerá luego. Sin embargo ¿cómo puede aparecer algo que no se ha trabajado? ¿O acaso es posible que, por ejemplo, la claridad en las escalas aparezca si nunca hacemos escalas en nuestro estudio cotidiano?

Este olvido sistemático del Aspecto Emocional de la obra y del músico, que suele estar en la base de la mayoría de las clases de instrumento tanto en el nivel público como en el nivel privado, se halla en la base de todo displacer en el escenario:

En el Miedo Escénico, en el aburrimiento, en la pérdida de
sentido de la actividad musical; más allá de que el músico sea exitoso o no.

Cuando esto ocurre, cuando sólo nos centramos en la técnica y olvidamos lo emocional no podemos evitar correr de un lado al otro buscando logros profesionales, logros en la carrera. Buscamos prestigio y reconocimiento, buscamos admiración y un estatus musical alto. Muchas veces no alcanzamos esto que buscamos y creemos que nuestra sensación de frustración tiene que ver con no haberlo alcanzado; sin embargo, cuando sí los alcanzamos, cumusicando ganamos un concurso, obtenemos el puesto deseado o somos admirados, luego del primer momento de euforia, cuando quedamos solos frente a nosotros mismos nos damos cuenta de que algo no ha ocurrido, algo no ha sucedido. Quizá somos músicos exitosos, quizá tenemos prestigio y reconocimiento, quizá parece que tenemos todo lo que hemos deseado y por lo que hemos luchado.

Sin embargo algo no está allí, justo donde pensábamos que debería estar.

Ese algo es aquella primera experiencia emocional, aquella vivencia por la cual hemos comenzado a estudiar música, por la cual somos músicos. Ese algo es aquella primera sensación que, cuando niños, experimentábamos simplemente con el hecho sonoro, ignorantes de puestos, premios y distinciones. Sólo en contacto con el hecho musical.

¿Dónde ha quedado aquella experiencia luego de tantos años? ¿Dónde aquella profunda conmoción y fascinación por el hecho musical? ¿Por qué si ahora poseemos tantos más elementos técnicos nuestra emoción ha quedado tanto más atrás?

Quizá recuperarla sea nuestra tarea para con nosotros mismos.

Mauricio Weintraub

Director de orquesta – Licenciado en Psicología – Profesor Nacional de Música

Y hasta aquí nuestro artículo sobre las emociones en la música. Os esperamos en Coaching para músicos
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2 thoughts on “Emociones en la música

  1. La música es un medio de expresión, es un lenguaje codificado en notas, equivalente al lenguaje semántico, codificado en fonemas.
    Tanto uno como otro lenguaje, aparte de expresar información, transmiten de igual forma emoción. El lenguaje semántico mediante “poesía”, la música mediante “musicalidad”.
    Una obra musical sin musicalidad es mecánica, insustancial, inanimada. Puede incluso ser brillante técnicamente, pero “no dice nada”. Una nana, sin ser nada brillante, “dice mucho”.

    • Hola Guillermo, claro, en eso que afirmas estaríamos todos de acuerdo, pero luego, en la enseñanza musical no se plasma esta opinión. Prima el aspecto técnico al artístico y emocional. La mayoría de músicos no tiene formación en el tema emocional, en las emociones de la interpretación. Digo formación, no pequeños consejos que suelen dar (bienintencionadamente) los profesores.


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